Vitamina D y su importancia para los deportistas

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La vitamina D ejerce un papel fundamental en la homeostasis de calcio y el metabolismo óseo, así como en el funcionamiento idóneo del sistema inmunitario y el metabolismo energético. Además, los niveles séricos de esta sustancia están relacionados con el rendimiento físico [1].

Las dos formas esenciales para la obtención de vitamina D por parte del organismo son:

  • La síntesis cutánea a través de la exposición a la radiación ultravioleta.
  • La ingesta de alimentos tales como pescado graso, aceite de pescado, yema de huevo, etc., y la suplementación.

Sin embargo, varios estudios han demostrado que existe una alta prevalencia de déficit de vitamina D (inferior a 30 ng/ml) entre los deportistas, lo puede propiciar niveles de resistencia más bajos, un mayor riesgo de fracturas por estrés, un incremento en el desarrollo de infecciones y una menor coordinación neuromuscular, además de trastornos autoinmunes y osteoporosis [2].

Se estima que aproximadamente el 56% de los deportistas presentan niveles insuficientes de vitamina D, con riesgo aún más elevado durante la época invernal y en modalidades que se practican en espacios interiores [3]. A pesar de que este valor resulta significativamente preocupante, su origen no está totalmente definido. Hay algunos factores que pueden originar este fenómeno, tales como una baja exposición al sol, el tipo de prendas de vestir, el uso de protectores solares, la pigmentación de la piel, la edad, la intensidad del entrenamiento y la ingesta inadecuada de vitamina D.

Por lo tanto, se comprende que resulte esencial que los deportistas disfruten de niveles idóneos de vitamina D para maximizar su rendimiento y obtener los mejores resultados.

¿Cómo obtener vitamina D a través de la alimentación?

Si analizamos los alimentos ricos en vitamina D (pescados grasos, aceite de pescado, yema de huevo, etc.), comprendemos rápidamente que se trata de fuentes alimenticias muy limitadas y que es bastante difícil satisfacer las cantidades diarias recomendadas a través de la dieta. Desde esta perspectiva, podrá ser necesario optar por la suplementación para garantizar que se alcanzan los niveles séricos adecuados de esta sustancia.

En la actualidad, no existe un acuerdo definido sobre la dosis ideal que debe consumirse; en cualquier caso, la ingesta diaria de 800-1000 IU parece ser suficiente [4]. Cabe señalar que dicha ingesta deberá ajustarse en función de los valores séricos de 25-hidroxivitamina D.

Referencias:
[1] Vitamin D and Exercise Performance in Professional Soccer Players (LINK)
[2] Crucial Role of Vitamin D in the Musculoskeletal System (LINK)
[3] Prevalence of vitamin D inadequacy in athletes: a systematic-review and meta-analysis (LINK)
[4] Crucial Role of Vitamin D in the Musculoskeletal System (LINK)