Imagina esto. Usted ve un nuevo levantador tratar al máximo en el press plano. Bajó la barra, inestable, la rebotó de su pecho, la subió a media altura y se detuvo. Él se retuerce por un segundo bajo la barra inmóvil y luego de repente cae el peso sobre sí mismo.

Los proprioceptores, como los husos musculares, monitorean el cambio en la longitud y tensión muscular. Cuando estos proprioceptores procesan la tensión que podría dañar los tendones y otros tejidos blandos, el Órgano del Tendón de Golgi (GTO) inhibe (detiene) la acción del músculo y terminas cojeando. Lo mismo sucede con el tipo que cae de rodillas tratando de PR en la sentadilla.

¿Que esta pasando?

Toda esta información está siendo procesada por la médula espinal en algo llamado “bucle de retroalimentación”. El problema es que esto ocurre mucho antes de que el levantador sin entrenamiento tenga la oportunidad de exhibir su verdadera fuerza máxima. Podía levantar más si estaba condicionado a reducir esta inhibición hasta cierto grado.

Los levantadores exitosos saben intuitivamente que para fortalecerse tienen que “aprender a moler”. Lo que están haciendo es aprender a ignorar esta señal para que puedan soportar más tensión antes de que sus receptores envíen una señal para cerrar la actividad.

Cómo luchar contra ella

Mientras que la mayoría de los instructores dirán levantar pesos máximos es la solución, hay otro que trabajará también: flexión máxima contra un peso submáximo – porciones de tensión de músculo, peso relativamente ligero.

Esto es lo que hace un levantador experimentado cuando trata cada conjunto igual y finge que está levantando 700 libras cuando se está calentando con 135 libras. Está tensando sus músculos tanto como puede e ignorando lo que sus receptores le están diciendo (que no hay un peso real que preocuparse). Aprende a ignorar el bucle de retroalimentación.

Esto se traducirá en levantar objetos pesados. Cuando eleva los pesos máximos, será capaz de moler a ese rep pesado.