Tips para Oxigenar la sangre para rendir al doble fisicamente

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Cansancio muscular

Todos sabemos que nuestros músculos contienen reservas de glucógeno, de las que nuestros músculos obtienen la energía durante nuestros entrenamientos. Para lograr que el azúcar se transforme en energía se necesita oxígeno. Cuando llega el punto en el que el entrenamiento se intensifica, algunas veces nuestros músculos no pueden proporcionar la energía que se necesita de modo aeróbico, por lo que necesita un extra. Es ahí cuando nuestros músculos comienzan a trabajar anaeróbicamente, es decir sin presencia de oxígeno, y se genera ácido láctico, al cual provoca la famosa molestia muscular y el ardor.

Por esta sencilla razón podemos decir que entre más oxígeno tenga nuestra sangre, nuestros músculos tardaran más en producir el ácido láctico debido a que no necesitan recurrir al método anaeróbico.

En pocas palabras, si comparamos el rendimiento de una persona que tiene sangre muy oxigenada y otra que no, la primera lograra alcanzar una intensidad mayor de ejercicio antes de comenzar a trabajar sin oxígeno, lo que quiere decir que tardara más tiempo en cansarse.

Nutrientes para oxigenar la sangre

Debes de saber que aunque tu sangre se alcalinice, esto no significa que estas completamente oxigenado. Para que puedas oxigenar correctamente tu cuerpo necesitas que tu sangre este dotada de los suficientes glóbulos rojos y que pueda absorber correctamente todos los nutrientes que ayudan a la producción y transporte del oxígeno.

Los nutrientes que más ayudan a una buena producción, transportación y absorción del oxígeno son:

  • Hierro: Este es necesario para llevar el oxígeno a las células, así como para la producción de los glóbulos rojos.
  • Calcio: Cuando tenemos un nivel bajo de calcio se puede provocar una hipoxemia, que es el nivel bajo de oxígeno en la sangre, además de algunos problemas óseos.
  • Vitamina B12 y ácido fólico: Estos dos son muy importantes para una buena producción de glóbulos rojos.
  • Antioxidantes: Las vitaminas C y E son esenciales para combatir los radicales libres que se producen la oxidación. Además la vitamina C ayuda a una buena absorción del hierro.

Sangre alcalina

Cuando oxigenamos la sangre esta se vuelve alcalina, y viceversa. Cuando nuestro cuerpo tiene un Ph alcalino funciona mucho mejor que cuando nuestro cuerpo es ácido.
Para lograr tener sangre alcalina necesitas una buena dieta que nos ayude a lograrlo. Una dieta alcalina nos permite tener una sangre más oxigenada. Los alimentos alcalinos más comunes son estos:

  • Ajo y Cebolla: La mejor forma de consumirlos para que nos ayuden son crudos o poco hechos. El ajo que esta cocido, es un ajo que no nos ayuda.
  • Aguacate: Se puede usar en una gran cantidad de alimentos y de ensaladas. En realidad va muy bien casi con todo.
  • Espirulina: Esta es una opción que no resulta muy económica, pero sin duda alguna es una de las más efectivas. Pero recuerda que costara incluirlo en tu dieta normal.
  • Espinacas: Estas son uno de los alimentos más alcalinizantes y son muy fáciles de incluir en cualquier dieta. Las puedes hacer trozos y combinarlas con el arroz, algunas pastas o las puedes poner en uno de tus licuados de proteínas. Hay una enorme cantidad de alimentos y de platillos que se pueden enriquecer con espinacas.
  • Pepino, pimientos, limón y lima.
  • Agua: Aunque el agua es nuestra, ayuda a nuestro cuerpo a desechas toxinas, además de ayudar a un buen funcionamiento de nuestro organismo.

Lo único que tienes que hacer es incluir los alimentos mencionados en tu dieta habitual, después de un tiempo comenzaras a notar una diferencia. Pero recuerda que los alimentos que son ácidos ayudan a tener efectos negativos al nivel de oxígeno en la sangre.

Clorofila

Tenemos que empezar por decir que la clorofila no es un nutriente propiamente humano. Es producida por las plantas y es normalmente es de color verde. Sin embargo, se descubrió que tiene una estructura muy similar al del plasma sanguíneo, así que es muy buena para transportar sangre.
La clorofila la podemos obtener de hojas verdes, como es el caso de la espinaca, espirulina, algas, acelgas, brócoli, alfalfa, perejil, col rizada, berro, pimientos o espárragos. Algunas de las ventajas de la clorofila son:

  • Es un excelente desintoxicante.
  • Ayuda a oxigenar la sangre y a aumentar su producción.
  • Ayuda a descomponer las piedras de oxalato calcio para que sean eliminadas. Estas piedras se crean por nuestro organismo con el fin de eliminar el exceso de ácido.
  • Fortalece nuestro sistema inmune, ya que muchos de los virus y bacterias no sobreviven en los ambientes bien oxigenados.
  • Previene el mal aliento y las flatulencias.
  • Mejora la absorción de nutrientes en nuestro organismo.

Mejorar la circulación de la sangre

Ahora que hemos hablado sobre cómo mejorar la calidad de la sangre tienes que saber que esto no sirve de mucho si no circula correctamente. Hacer ejercicio habitualmente y tener una buena dieta mantendrán nuestro sistema en un punto óptimo. Aquí algunos consejos para que lo puedas lograr:

  • Cuida el colesterol, azúcar y grasas saturadas en tu dieta.
  • Evita usar ropa apretada.
  • Bebe una buena cantidad de agua todos los días para que tu cuerpo deseche toxinas.
  • De ser posible no cruces las piernas cuando te sientes.
  • Come suficiente fibra.
  • Procura usar especias en tus comidas. Son muy ricas en nutrientes, especialmente si son hierbas.
  • Intenta dormir con los pies un poco levantados. Lo puedes hacer con la ayuda de un cojín.

Una vez que entiendes cómo funciona el cuerpo y cuáles son las cosas que tienes que hacer o ingerir para un correcto funcionamiento, es más sencillo que consigas tus metas y tengas una vida saludable. Al seguir estos consejos durante un par de días comenzaras a sentir un cambio, notaras que ahora duras más tiempo corriendo o haciendo ejercicio antes de que llegues a un punto de fatiga.

No olvides que el ácido láctico es el responsable del dolor muscular y que aparece cuando nuestro cuerpo ya no puede trabajar aeróbicamente para darnos la energía que necesitamos durante el entrenamiento.