Tips: La cura para los antojos de azúcar

Es fácil eliminar la grasa corporal si le quitan los antojos de dulces y otros desperdicios. Aquí hay una manera de hacerlo, de acuerdo con la ciencia.

Vickie’s Secret?

Vickie se mantiene delgada durante todo el año. Ella siempre parece que está a pocas semanas de una competición de figuras. Todo el mundo odia a la perra.

No, no la odian, pero todos quieren saber su secreto. Cuando se le preguntó, ella simplemente dice que come “limpia”. Pero no es una cosa de voluntad. A Vicky simplemente no le gustan los dulces u otras comidas con muchas calorías.

Donuts? No me gustan. ¿Pizza? Ella pasará. Su secreto es que ella simplemente no ansía ese tipo de cosas. Nunca. Ella realmente no sabe por qué, pero esa falta de comida chatarra hace que sea bastante fácil para ella evitar la ganancia de grasa.

Ahora los investigadores pueden haber encontrado la manera de que todos nosotros nos parezcamos más a Vicky: simplemente duerma una hora extra por noche.

El estudio

Investigadores de King’s College London reclutaron a 42 personas con malos hábitos de sueño. La mitad durmió la misma cantidad de tiempo que siempre (grupo de control) y la segunda mitad durmió más de 1,5 horas. Su objetivo era obtener las 7-8 horas que la mayoría de los expertos recomiendan.

Al grupo extra-dormido también se le enseñaron varias estrategias para dormir mejor, como evitar la cafeína en los últimos días, establecer buenos rituales previos al sueño y no ir a la cama demasiado lleno o con hambre. Todos los participantes llevaban sensores de movimiento en sus muñecas que monitoreaban el sueño. La ingesta de alimentos también fue rastreado.

Al final del estudio, aproximadamente la mitad del grupo de extensión del sueño tuvo éxito, registrando de 52 a 90 minutos más de sueño por noche.

Los resultados

El grupo de extensión del sueño redujo su ingesta de alimentos con azúcares añadidos, que incluían jarabe, miel y jugo de fruta, junto con azúcar simple. También redujeron su consumo total de carbohidratos. No fueron instruidos para cambiar sus dietas. Simplemente lo hicieron, naturalmente.

Los investigadores concluyeron que dormir adecuadamente conduce a mejores elecciones de alimentos. Por otro lado, no dormir bien hace que sea más fácil alcanzar más azúcar y más crapolla de baja densidad de nutrientes y nutrientes.

¿Pero por qué sucedió eso?

Sabemos que la falta de sueño nos hace desear más basura, por lo general de la variedad azucarada / carby. Y solemos suponer que es porque estamos cansados ​​y nuestros cuerpos tontos están exigiendo ese golpe rápido de energía fugaz. Cuerpos estúpidos.

Pero hay más que eso. Otro estudio arroja algo de luz, siendo este el primer estudio en encontrar un mecanismo específico del cerebro que está relacionado con los antojos de comida causados ​​por el sueño pobre en orina.

Investigadores de UC Berkeley publicaron un estudio en la revista Nature Communications que encontró que las noches de insomnio “tienen un impacto directo en las regiones cerebrales que controlan la toma de decisiones”.

Básicamente, descubrieron que la falta de sueño activaba las regiones profundas y primarias del cerebro, que responden muy bien a las recompensas inmediatas. Esto se considera una actividad cerebral de bajo nivel, parecida a un animal, en contraste con la actividad de alto nivel, como tomar buenas decisiones. Ya sabes, como no bucear en una caja de Krispy Kemes.

En resumen, si no duerme lo suficiente, entonces el buen juicio se atenuará mientras se amplifica el comportamiento de búsqueda de recompensa.

Cómo usar esta información

Haga su mejor esfuerzo para dormir más si quiere perder grasa y no recuperarla. Aumentará tu “fuerza de voluntad” en torno a la comida chatarra.

Si el buen sueño lo evade, busque un suplemento para dormir de múltiples ingredientes, uno que contenga cosas que lo ayuden a relajarse y aliviar el estrés antes de acostarse. PhGABA, 5-HTP y L-Theanine son una gran combinación.

Referencias

  1. Haya K Al Khatib et al. Sleep extension is a feasible lifestyle intervention in free-living adults who are habitually short sleepers: a potential strategy for decreasing intake of free sugars? A randomized controlled pilot study. American Journal of Clinical Nutrition, 2018 DOI: 10.1093/ajcn/nqx030
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