Tips: 3 formas inesperadas de obtener masa magra

Mejore su metabolismo, mejore los niveles de azúcar en la sangre y aumente la flexibilidad metabólica. Así es cómo.

Haga estas tres cosas para controlar su dieta y perder grasa:

1 – Dispara la alimentación consciente

¿Con qué frecuencia te conectas con tu comida y comes con conciencia? Tradicionalmente, la gente solía decir la gracia antes de comer, y del mismo modo otras religiones tendrían su propio ritual antes de las comidas. Independientemente de sus creencias, hay ventajas de estar agradecido por su comida. Le ayuda a estar presente y atento antes de tomar su primer bocado.

Haga que comer sea más un ritual que un hábito. Cuando nos involucramos conscientemente, cambiamos al sistema nervioso parasimpático. Esto facilita la relajación y el flujo sanguíneo al sistema de digestión, ayudando en el metabolismo y la asimilación de los alimentos.

2 – No coma carbohidratos con cada comida

Si consume carbohidratos constantemente durante el día, su cuerpo tendrá un suministro constante de azúcar y no quemará la grasa almacenada. Incluso si eres realmente delgado, comer carbohidratos constantemente hará que tu cuerpo sea realmente bueno en el uso del azúcar y menos efectivo en el uso de la grasa en reposo.

Ser metabólicamente flexible le permitirá usar fuentes corporales para combustible. Intenta consumir la mayor parte de tus carbohidratos en tu entrenamiento.

3 – Ir a caminar después de comer

Una breve caminata (informal, no enérgica) poco después de comer puede ayudar a poner el cuerpo en un estado parasimpático y ayudar a la digestión. A lo largo de los años, los investigadores descubrieron que una caminata posterior a la comida, de apenas 15 minutos, puede ayudar con la digestión y mejorar los niveles de azúcar en la sangre. Los beneficios también incluyen:

  • Mejora de la circulación sanguínea
  • Un metabolismo más rápido
  • Triglicéridos reducidos

Además, si sale a caminar con su pareja o familia, también puede ser un tiempo de calidad lejos de las distracciones.

Autor: Michael Warren

Leave a Reply