Los Beneficios del ejercicio a nivel genético

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Aunque esto puede verse como algo muy difícil de superar, pero la solución milagrosa en su simplicidad; incluso el ejercicio moderado puede prevenir y revertir estas condiciones a veces, y lo hace incluso a nivel molecular en cada una de nuestras células. Cada célula de nuestro cuerpo contiene ADN, los planos para nosotros; mientras cada célula tiene un conjunto completo de planos, sólo se utiliza las instrucciones particulares que se necesita, haciendo que la gran mayoría de ellos no se utilicen.

Esta flexibilidad permite que las células de expresión puedan alterar los genes del ADN que se expresan en respuesta a los cambios en su entorno, utilizando las nuevas instrucciones para rediseñarse por sí mismos o alterar sus funciones. Por ejemplo, la actividad física constante estimulará el cuerpo para expresar algunos genes sorprendentes que están inactivos, sobre todo cuando el cuerpo es sedentario, siendo éste uno de los beneficios del ejercicio a nivel genético bien conocido.

Algunos de estos genes mejoran nuestra capacidad para entrenar duro, mientras que otros ayudan a nuestro cuerpo a utilizar la energía que comemos como combustible en lugar de almacenarla como grasa; hasta hace poco tiempo, se sabía poco sobre las bases moleculares de los beneficios para la salud que se derivan del ejercicio. Ahora, sin embargo, la observación directa en los laboratorios de todo el mundo, nos enseña más sobre algunos de estos genes con la influencia del ejercicio y sus efectos beneficiosos.

Una investigadora española llamada Ana Navarro y sus compañeros biólogos moleculares y bioquímicos de las Universidades de Cádiz, España y Buenos Aires, Argentina observaron varios de éstos comportamientos genéticos en sus investigaciones; aquí, los efectos beneficiosos del ejercicio moderado en ratones que envejecían, les hizo observar la supervivencia, el comportamiento, el estrés oxidativo, y la transferencia de electrones mitocondrial.

Después de comparar la expresión genética de los ratones que se entrenaban con los ratones que no lo hicieron, los científicos llegaron a la conclusión de que el ejercicio moderado indujo un aumento en la actividad de los sistemas de reparación del ADN y en la resistencia contra el estrés oxidativo. Es importante tener en cuenta que el efecto del ejercicio parece extenderse a los seres humanos, poniendo en consideración que nuestros genes de reparación del ADN funcionan para mantenernos juveniles y activos y que el aumento inducido de la actividad física puede extender la vida con más salud, lo que es obvio cuando hablamos de los beneficios del ejercicio en el nivel genético.

Las células de cualquier organismo realizan reacciones que utilizan energía de los alimentos con el fin de hacer su trabajo, así como para dividirse y crecer, sin embargo, estas reacciones de vez en cuando pueden causar daños diminituos a la zona de la celda en la que se producen (a saber, la mitocondria). Incluso si las reparaciones celulares este daño microscópico perfectamente 99,9999% de las veces, hace que se acumule durante toda la vida y da lugar a una célula “mayor” que no puede funcionar tan bien como la original, al igual que un coche con 100.000 kms es más viejo y menos funcional que cuando era 0 km.

En su artículo, Navarro et al. explica que el ejercicio mejora la capacidad del cuerpo para hacer reparaciones perfectas, por lo tanto, prolongar el tiempo necesario para que las células se vuelvan “viejas”, haciendo que se requiera más tiempo para que las células envejezcan, deduciéndose que todo el organismo va a disfrutar de una vida útil prolongada, lo cual confirma la hipótesis sobre los beneficios del ejercicio a nivel genético.