Las adaptaciones neuronales a la hipertrofia

Entrenar para musculación conducen a las adaptaciones neuronales y estructurales en el sistema neuromuscular, dándose la primera adaptación en las primeras semanas de entreno; el aumento de fuerza que se vincula a la mejora de la habilidad del sistema nervioso para activar los músculos envueltos en movimientos específicos.

Para mala suerte de muchos, la adaptación neuronal es un concepto que es olvidado dentro en los entrenamientos de musculación, recordando que cuando una persona empieza a entrenar, la adaptación preliminar que experimentará es la neurológica. Las investigaciones como la hecha por Enoka en 1988 afirmar que las ganancias de fuerza pueden ser conseguidas sin transformaciones estructurales en el tamaño de los músculos, pero definitivamente existen adaptaciones neuronales.

El aumento inicial de la fuerza muscular ocurre más rápido que la hipertrofia muscular, relacionándose todo con el aprendizaje motor. Siguiendo estas conclusiones, otro estudio ACSM en el 2001 presentó estudios precedentes la hipertrofia y las adaptaciones neuronales, mediante las contribuciones hipertróficas por medio de las ganancias de fuerza.

En relación a la hipertrofia, ella aumenta gradualmente después de las adaptaciones asociadas con un incremento en el nivel de actividad neuronal.

Para trabajar más específicamente sobre el tema, Carolan y Cafarelli en 1992 estudiaron a 20 voluntarios universitarios hombres y sedentarios que realizaron extensoines de rodillas unilaterales 3 veces por semana durante 8 semanas; los resultados mostraron que después de ese período, se detectaron aumentos del 32,8% en relación a la fuerza muscular en la pierna entrenada, sin que exista una transformación en la actividad electromiográfica integrada.

La conclusión de este estudio observó que los factores neuronales contribuyen en mayor parte a las ganancias de fuerza en la fase inicial de un plan de entreno, para luego pasar a dar lugar a los factores hipertróficos que conocemos.

Estas informaciones olvidan un parámetro significativo de que el inicio del entreno de fuerza, ocurre en el desarrollo de la coordinación intramuscular e intermuscular, consecuentemente, el desarrollo de la sincronización (cuando todas las fibras musculares son reclutadas al mismo tiempo), así como el nivel de estimulación neuronal y el reclutamiento de unidades motoras.

Después de la ocurrencia de estas adaptaciones de niveles neuronales, se da inicio al escenario de los factores hipertróficos. Así se tonra prescindible preparar el sistema nervioso central para cualquier entreno de fuerza en función de los objetivos de crecimiento muscular.

Las investigaciones concluyeron por lo general que los atletas de élite ganan en este período solo 2% de fuerza, los avanzados 10%, los intermedios 16%, los principiantes 20%, y los sedentarios hasta un increíble 40%. A partir de estos valores, se pudo comparar estudios hechos por O’Bryant en 1988 y por Hickson en 1994 donde se demuestra repetidamente la ocurrencia de los aumentos de fuerza resultantes de las adaptaciones neuronales significativas.

Es probable que el aumento de la hipertrofia sería resultante de la estabilización de la adaptación neuronal ocurrida en el inicio del plan de entreno, dando continuidad a los factores hipertróficos, manteniendo lo que dice la literatura. Cole y Yue en 1992 compararon la producción voluntaria de fuerza máxima después de un programa de entreno con contracciones repetitivas de músculos.

El estudio reclutó a 2 grupos, el primero envolvió a abducciones de puño, realizadas 4 veces por semana, y el segundo pretendió producir estas mismas contracciones, a través de un entreno mental. Los resultados de ambos ensayos generaron sorpresas entre los investigadores, porque la fuerza media del primer grupo aumentó 30%, pero el segundo grupo también aumentó en un 22%; así demostraron que los aumentos de fuerza pueden ser conseguidos sin activación repetida del músculo, lo que nos permite concluir que la hipertrofia y las adaptaciones neuronales están íntimamente vinculadas.