Entrenamientos de pesa y actividad física contra el cáncer

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“Muchos tratamientos contra el cáncer pueden incrementar la supervivencia, pero a costa de una peor calidad de vida. La actividad física no solo puede prolongar la vida sino mejorar su calidad. Dado que la actividad física es por lo general segura y posee numerosos beneficios sobre la salud debe considerarse un elemento estándar en el tratamiento contra el cáncer.”

Edward Giovannucci, epidemiólogo de la Harvard School of Public Health publica esta opinión en el Journal of the National Cancer Institute [J Natl Cancer Inst. 2012 Jun 6;104(11):797-9.], donde se resumen 45 estudios sobre el efecto de la actividad física sobre los supervivientes de cáncer [J Natl Cancer Inst. 2012 Jun 6;104(11):815-40.]

Casi todos los estudios demostraban que los supervivientes de cáncer vivían más tiempo si eran físicamente activos. Por ejemplo, las mujeres con cáncer de mama que era físicamente activas ANTES de ser diagnosticadas tenían mayores posibilidades de supervivencia que las sedentarias. Sin embargo un factor importante es la actividad física realizada DESPUÉS del diagnóstico. Los pacientes que realizaban actividad física después del diagnóstico mejoraban sus posibilidades de supervivencia.

Los mecanismos no están claros, pero se teoriza que el ejercicio tiene un efecto directo sobre las células cancerígenas. Es posible que los músculos, al tomar del torrente sanguíneo hormonas como la insulina y el IGF1 bloqueen las hormonas que estimulan el crecimiento de las células cancerígenas.

Organizaciones como la American Cancer Society [CA Cancer J Clin. 2006 Nov-Dec;56(6):323-53.], la World Cancer Research Fund [Food, Nutrition, Physical Activity, and the Prevention of Cancer. Washington, DC: World Cancer Research Fund; 2007] y la American College of Sports Medicine [Med Sci Sports Exerc. 2010 Jul;42(7):1409-26.] concluyeron hace años que los pacientes de cáncer deben ser físicamente activos.

EL EJERCICIO DE RESISTENCIA Y EL CARDIO DURANTE LA QUIMIOTERAPIA

Hace diez años los doctores recomendaban a los pacientes de cáncer no realizar mucho ejercicio y tomárselo con calma, habida cuenta de que la fatiga y las náuseas son un gran problema entre dichos pacientes. En la actualidad sin embargo se recomienda la actividad física, y científicos daneses incluso hicieron que los pacientes visitaran el gimnasio durante sus periodos de quimioterapia. Los pacientes se sintieron con más energía y se volvieron más fuertes.

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Ahora sabemos oficialmente que este enfoque es efectivo. En 2012, investigadores de la University of New Mexico publicaron el mayor estudio realizado hasta la fecha sobre los efectos del ejercicio DURANTE el tratamiento contra el cáncer. [Cochrane Database Syst Rev. 2012 Aug 15;8:CD008465.]

Los investigadores compilaron los resultados de 56 estudios y los reanalizaron. Su conclusión fue que cualquier forma de entrenamiento con pesas, ciclismo o yoga mejora la calidad de vida, reducen la fatiga y mejoran la función física y social. La ejecución debe poseer cierta intensidad; el entrenamiento ligero funciona, pero el entrenamiento moderadamente intenso funciona mejor.

En otro estudio realizado sobre pacientes tratados contra cáncer de intestino, mama, ovarios o testículos, los pacientes entrenaron hora y media tres veces por semana en el gimnasio, realizando cardio y trabajando con máquinas. Aunque estos sujetos estaban saturados de fármacos citostáticos y sometidos a radiación, se volvieron más fuertes y atléticos.

La quimioterapia y la radiación pueden provocar efectos secundarios como pérdida de apetito, náusea, vómitos, hormigueo como resultado de daños nerviosos, fatiga física y mental, dolor muscular y articular, y otras formas de dolor. El programa de ejercicio tuvo un efecto positivo sobre diez de los doce efectos secundarios. [Eur J Oncol Nurs. 2006 Sep;10(4):247-62.]

Fuente: fisiomorfosis.com