¿Como predecir una lesión, con una lesión anterior? (Ariel Couceiro)

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La probabilidad de que sus patrones de movimiento se hayan modificado a una forma disfuncional es mucho más alta durante la recuperación de una lesión.

Un ejemplo típico puede ser el de un esguince de tobillo:

  1. Se comienza por cargar un mayor porcentaje de peso corporal sobre el pie sano.
  2. Dado que el pie del lado lesionado recibe menos presión, la cadera de ese lado comienza a debilitarse, todo el subsistema lateral se ve afectado: glúteo medio, tensor de la fascia lata (TFL), aductor, cuadrado lumbar opuesto.
  3. Conforme el lado lesionado se debilita, el lado opuesto se sobrecarga, en este caso, los músculos responsables de estabilizar la cadera opuesta como el glúteo medio y el TFL.
  4. El resultado cuando la lesión estructural ya se ha recuperado, será la cadera homolateral debilitada e inestable y la contralateral rígida (además del debilitamiento propio de la lesión en el tobillo afectado).
  5. Los ejercicios bipodales, lejos de mejorar la situación, agrandarán la asimetría.
  6. En este contexto, no es extraño encontrar problemas de columna lumbar y/o rodilla,  incluso, tras años de haber ocurrido la lesión (recordar revisar los núcleos articulares por debajo o por encima de donde aparece el síntoma).

El cuerpo funciona como una unidad interconectada (cadena) en la que todo eslabón afectado demandará compensaciones que redundarán en problemas para el resto de la cadena.

Entonces, es necesario analizar el historial de lesiones del “atleta” (sea o no deportista) y siempre: Detectar, evaluar y corregir.

Artículo original: Entrenamiento Inteligente (Ariel Couceiro González)
Fuente: Realfitness.es