¿Cómo mantenerte Saludable Mientras Trabajabas en Una Oficina?

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Cuando se trabaja en una oficina, las largas horas en tu puesto de trabajo junto con una infinidad de plazos y reuniones, pueden causar estragos en tu salud y objetivos de fitness. No siempre es fácil encontrar el equilibrio correcto entre una gran carga de trabajo y tu salud.

Sin embargo, hay pequeñas acciones que puedes adoptar que te permitirán trabajar sin ignorar tu bienestar personal. Sigue leyendo para ver cómo puedes mantenerte saludable mientras trabajas en una oficina.

1. Tomar el desayuno y preparar una comida

El camino para estar más sano comienza incluso antes de llegar a la oficina. El desayuno es la comida más importante del día y saltárselo es lo peor que puedes hacerle a tu organismo. No tomar el desayuno no solo ralentizará tu metabolismo, sino que también dará lugar a una desaceleración cerebral. Si estás constantemente reunido y necesitas estar mentalmente activo en todos los aspectos de tu trabajo, tomar un desayuno saludable es extremadamente importante.

Idealmente, deberías tomar el desayuno a primera hora, nada más levantarte, ya que le permitirá a tu cuerpo iniciar de inmediato la absorción de las vitaminas y minerales que necesita para funcionar a niveles óptimos.

La evidencia también sugiere que las personas que toman un buen desayuno tienen niveles más altos de concentración en sus estudios y obtienen mejores resultados en los exámenes. En general, el desayuno tiene un impacto directo sobre la energía, peso y niveles de azúcar en la sangre.

Si tienes que estar en el trabajo temprano y no tienes tiempo para desayunar en casa, llévate al trabajo alimentos sanos para el desayuno. Puedes incluir leche, cereales, harina de avena y un montón de fruta. Algunas opciones fáciles de llevar son las manzanas, plátanos, almendras, nueces de Brasil o yogures.

Cuando se trabaja en una oficina, es probable que tu día esté totalmente repleto de reuniones, presentaciones, hojas de excel y plazos interminables. La última cosa que te apetece pensar es qué vas a comer al almuerzo y así es como la mayoría de la gente termina comiendo todas esas cosas a las que recurrimos fácilmente y que menudo son comida basura.

Por todo ello, la próxima vez piensa en la posibilidad de prepararte tu propia comida. No solo vas a ahorrarte dinero, sino que también tu salud se verá beneficiada. Puedes prepararte alimentos de diferentes grupos para asegurarte de que te llevas una comida equilibrada y saludable. Esto no siempre es posible en la cafetería del trabajo donde las opciones pueden ser limitadas, por lo que llevarte tu propia comida puede ayudarte a controlar el colesterol, sodio, e incluso ayudarte a controlar el peso.

2. Reorganizar

Si consigues alcanzar todo lo que tienes en tu escritorio con un mínimo esfuerzo, tal vez sea mejor organizar los elementos de tal manera que estés obligado a moverte para coger lo que necesitas. Esto te obligará a estirar las piernas de vez en cuando. Estar sentado sin interrupción puede conducir al síndrome del túnel carpiano y es esencial que te mantengas en movimiento durante todo el día, aunque solo sea durante unos minutos cada hora.

Si es posible, trata de sentarte en una pelota de ejercicio en lugar de en tu silla de oficina ya que esto te obligará a mejorar el equilibrio y la postura asegurando al mismo tiempo que tu core se mantenga siempre activo.

3. Bebe mucha agua

Cuando no bebes suficiente agua, corres el riesgo de deshidratarte lo que tiene un impacto directo en la capacidad de tu cerebro para funcionar correctamente. La falta de agua también afecta a la digestión, los niveles de energía y la temperatura corporal. Yo empiezo mi día bebiendo un vaso de agua para reemplazar los fluidos que he perdido durante la noche y dar un impulso a mi metabolismo. Si, como yo, a menudo encuentras que el sabor del agua pura es aburrido, trata de añadirle un poco de sabor natural utilizando rodajas de lima, limón, piña, mango y hasta kiwi.

También considero que es útil tener siempre una botella de agua a mano en todo momento, como un recordatorio para mantenerte hidratado, y es una excelente forma de evitar las bebidas gaseosas azucaradas, mientras estás trabajando. Si realizas ejercicio físico, tu consumo de agua tendrá que aumentar en consecuencia. Si estás deshidratado antes de hacer ejercicio, verás una disminución en el rendimiento en el gimnasio o durante la carrera, por ejemplo. Así que mantente hidratado durante todo el día. Por último, no te olvides de beber un gran vaso de agua antes de acostarte para mantenerte hidratado durante toda la noche.

4. Mantente activo en tu puesto de trabajo

Hay maneras de evitar tener graves consecuencias a largo plazo si realizas algunos ejercicios sencillos desde la comodidad de tu escritorio u oficina. Trata de hacer un breve descanso cada hora, muévete entre 5-10 minutos por los alrededores de tu puesto de trabajo. Esto te ayudará a prevenir la fatiga visual y te ayudará a mantener a raya los efectos negativos de estar sentado todo el día.

Otra gran manera de evitar la fatiga visual es simplemente apartar la vista de la pantalla del ordenador de vez en cuando. Trata de relajar los músculos con algunos estiramientos simples cada hora durante tus breves pausas, como estirar los hombros, los músculos de los muslos o unos simples giros de muñecas.

Hay muchos estiramientos que puedes realizar sobre esas áreas específicas en concreto. Por ejemplo, si tu trabajo requiere que escribas mucho, entonces céntrate en realizar ejercicios de muñeca. Vete por las escaleras todas las veces que puedas en vez de coger el ascensor, para realizar un poco de ejercicio.

5. Intenta mantenerte lo más activo posible fuera del trabajo

Además de comer bien, mantenerte activo e hidratado, hay algunas cosas que puedes hacer para mejorar más aún. Si pasas horas y horas de trabajo detrás de un escritorio, también es importante mantenerte activo cuando salgas del trabajo. Intenta salir a correr un poco de vez en cuando.

Únete a algún grupo que salga a correr por tu zona o sal con alguno de tus colegas para motivarte. Incluso algo tan simple como una caminata en la naturaleza puede hacer maravillas por tu salud y es una gran manera de combatir el estrés de la vida diaria. La meditación y el yoga son excelentes alternativas a estar viendo siempre tu programa favorito de televisión en tus días de descanso fuera del trabajo.

A pesar de que todos llevamos vidas de trabajo estresantes y ocupadas, no es obligatoriamente necesario que nuestros cuerpos sufran con ello.

Estos sencillos consejos tienen el poder de cambiar tu forma de estar en el trabajo y te aportarán bienestar tanto mental como físico.

Escrito por: Pratik Dholakiya