Buenos consejos para dar consejos en el gimnasio.

Ese tipo de allá está usando una forma terrible. ¿Entras y ayudas o no? Depende.

Nunca ofrezca consejos a nadie en el gimnasio, excepto en dos ocasiones:

  1. Alguien pide tu consejo. O…
  2. Alguien está en peligro inminente de lesiones graves o muerte.

Así que la próxima vez que veas a alguien en cuclillas más alto de lo que consideras aceptable, o aplastando la barra contra su esternón mientras estás en la banca, o usando mucho cuerpo en los curls, solo deja que se deslice. Por cada persona que puede “ahorrar”, hay un millón más que no puede. Es una batalla perdida.

Además, es posible que no sepa cuál es su objetivo de entrenamiento. Tal vez están haciendo deliberadamente medias repeticiones sobrecargadas en el press de banca. Esa es una técnica legítima que muchos levantadores de pesas usan. No siempre es “incorrecto” (aunque lo admito, por lo general ES una cosa del ego cuando lo ves en un gimnasio comercial).

Intenta esto en su lugar

¿Quieres saber la mejor manera de inspirar a tus compañeros de gimnasio? Sé inspirador a ti mismo. Desarrolle un físico que pueda inspirar a la gente a preguntarle cómo lo construyó y entrene de una manera que otros deberían emular.

Piénsalo: ¿alguna vez has visto a un tipo cuyo físico te ha dejado boquiabierto y no te has sentido curioso acerca de cómo entrena y come? Mi consejo es SER ese chico.

Preocúpate por tus propios hábitos de entrenamiento, porque existe la posibilidad de que tampoco sean perfectos.

Autor: Charles Staley