Arnold Schwarzenegger y Los 8 principios de la musculación

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Arnold Schwarzenegger no sólamente es conocido por su grandes actuaciones en importantes películas de los años 90’s, ya que para alcanzar tal éxito, primero tuvo que consolidarse como uno de los fisicoculturistas más emblemáticos de todos los tiempos, sobresaliendo de entre los demás para lograr algo extraordinario, compremetiéndose al 100% con el estilo de vida (y más que eso) que los fisicoculturistas adoptan.

Luego de su llegada a los Estados Unidos y tras extensas entrevistas y artículos escritos para el Master Blaster Joe Weider, Arnold aseguro que su éxito no se debía a secretos que ocultaba para sí mismo, sino que al trabajo duro, el sudor y el compromiso que tenía consigo mismo para no ser ordinario.

“Lo peor que puedo ser, es ser lo mismo que los demás”.
— Arnold Schwarzenegger.

A continuación te contamos los 8 principios más importantes de Arnold Schwarzenegger para lograr una musculación extraordinaria, extraídos del artículo escrito por David Robson.

El trabajo mental durante el culturismo

Arnold llegó a entender e incluso escribió múltiples artículos sobre la importancia de una buena mentalidad en el culturismo. Los altos niveles de musculación pudieron ser posibles sólo gracias a una concentración total durante sus entrenamientos.

“El primer paso es creer que es posible conseguir un cuerpo masivo. De la misma manera que puedes ordenar a tus músculos levantar grandes pesos cuando todo indica que no eres capaz, puedes convencerlos mentalmente para que sean más grandes y fuertes.”

En el caso de Arnold, las técnicas de visualización funcionaron de forma sorprendente, ya que a menudo se imaginaba sus bíceps de tamaño gigante como el de las montañas, lo que le sirvió como motivación para alcanzar lo más alto.

Entrenando más que los demás

La meta de Arnold era clara: “Ser el mejor de todos”. Esto lo llevo a entrenar mucho más fuerte que una persona común y de hecho, era tal la intensidad que lograba en sus entrenamientos que todos en la sala se detenían a observarlo, pero él no se permitía perder la concentración necesaria para llevar a cabo sus repeticiones.

“El siguiente paso es entrenar muy duro, enfocándose en los movimientos básicos. Elige las barras y mancuernas por sobre los cables y las máquinas.”

Los ejercicios adecuados

Básicamente, se refería a entrenar duro pero también siendo inteligente. El creía en la filosofía “Para ser grande, debes ser fuerte. Los culturistas principiantes e intermedios tienen que enfocarse en el refinamiento y el crecimiento”.

En pocas palabras, Arnold ponía una mejor dedicación en los movimientos multiarticulares, por sobre los monoarticulares. Las sentadillas, el Press de banca, el Peso muerto, Press de hombros, remo con barra, entre otros, son ejercicios que solían predominar en el entrenamiento de Schwarzenegger, ya que al ser los más difíciles de llevar a cabo, son los que requieren de una mayor sobrecarga sobre los músculos que se trabajan, permitiendo una mayor ganancia de fuerza y tamaño.

Más peso para repeticiones en bajo número

Arnold sabía que los ejercicios adecuados no lo eran todo para sus increíbles ganancias de músculo. La ejecución adecuada también desenvolvía un papel fundamental en el proceso, teniendo en cuenta que una serie de sentadillas de 8 repeticiones hasta el fallo con 165 kilos, era más conveniente que realizar una serie con 40 repeticiones hasta el fallo con 60 kilos.

“Empieza con un poco de calentamiento (no llegues al fallo muscular) y después aumenta la carga serie tras serie, reduciendo al mismo tiempo las repeticiones y llegando al fallo muscular.”

La clave de esta regla se enfoca en llegar al fallo con una carga específica en un rango de repeticiones también específico.

“Me aseguro de nunca hacer menos de 6 repeticiones por serie en la mayoría de los movimientos, y nunca más de 12. Esta regla se aplica a la mayor parte de los músculos, incluyendo las pantorrillas.”

Una rutina con ejercicios varios

Como actualmente se sabe, Arnold también era consciente que realizar una rutina monótona conduce al estancamiento.

Al darse cuenta que determinado ejercicio ya no servía para conseguir ganancias, Arnold lo sustituía por otro. Él se caracterizaba por experimentar con otros ejercicios y métodos alternativos de entrenamiento.

“Dentro de un marco básico, constantemente cambiaba mis ejercicios,” escribió Arnold. “Me gustaba confundir a los músculos al no permitirles estar cómodos con una rutina constante.”

Bombea tus músculos

Arnold aseguraba que para que haya crecimiento, el bombeo muscular debía estar presente.

Proclamó que el pumping era “tan placentero como un orgasmo”, por lo que debía tensar sus músculos entre series y después de terminar con una hasta llegar al fallo muscular.

Priorizando los aspectos débiles

A diferencia de lo que muchos pueden considerar como una práctica adecuada al momento de llevar a cabo sus ejercicios, Arnold hacía lo opuesto. Es decir, que en lugar de por ejemplo, entrenar sus pectorales para lucirlos, se enfocaba en las pantorrillas para equilibrar ese retraso en comparación con el progreso general de su cuerpo.

En lugar de ocultar sus flacas pantorrillas, prefería usar pantalones cortos para recordarse de tal debilidad y poner de todo su esfuerzo para maximizar el entrenamiento en esta parte de su cuerpo.

Aprovecha al máximo tus instintos

Arnold decía que al conocer y experimentar con nuevos enfoques, sería más fácil diferenciar lo que funciona de lo que no. Esto le permitía encontrar ejercicios efectivos en corto tiempo para maximizar sus ganancias.

“El camino hacia el éxito, dentro y fuera del culturismo, es tener tantos conocimientos como sea posible”.